La Revolución cubana: una fábrica de ex-cubanos

by    /  September 9, 2016  / No comments

Randy Alonso, director of Mesa Redondo. Image via Youtube user:   Cubainformación TV

Randy Alonso, director of Mesa Redondo. Image via Youtube user:
Cubainformación TV

Los dictadores necesitan siempre de un enemigo externo, de un peligro inminente pero eterno, de un “otro” contra el cual no es concebible ninguna tolerancia ni reconciliación.

Ese súper-enemigo externo es una fuente efectiva de legitimidad. Gracias a ese súper-peligro invasor, los dictadores actúan impunes hasta la brutalidad, pues están siendo “amenazados” o “bloqueados” por un poder superior al de su “pobre país”, quedando así automáticamente convertidos en víctimas, cuando en realidad ellos son los peores verdugos de su propia nación.

  1. ¿Vale la pena enfocarse en las imágenes y palabras escapadas de la última utopía viviente en la Tierra? ¿Es la Cuba de hoy un país contemporáneo u otro idilio idiotlógico en el desierto ladinoamericano? ¿Nostalgia post-Guerra Fría con culpa o complicidad del Primer Mundo? ¿Cabe confiar que una Rewwwolución en Red removerá al régimen retrovolucionario de 1959? Aspiro a provocar más dudas que certezas. Leer o no leer: he aquí la cuestión.
  2. Orlando Luis Pardo Lazo nació en La Habana de 1971, donde aún reside y resiste. Como bloguero independiente, es escritor y fotógrafo. Su más reciente libro de ficción se llama BORING HOME (Garamond, 2009). Desde 2010 es el editor el e-zine literario y de opinión VOCES.

Los dictadores necesitan, a su vez, de un enemigo interno, de una conspiración local, reciclable y cómplice con quienes desde afuera se “oponen a la paz y felicidad del pueblo” y blablablá.

Ese súper-traidor interno es otra fuente efectiva de gobernabilidad. Gracias a ese súper-agente “entreguista a los intereses foráneos”, los dictadores oprimen con saña a sus compatriotas, despojándolos de todas las libertades fundamentales en aras de una unidad despótica, secuestrando bajo un clima de guerra a la soberanía de la nación que ellos tiranizan.

Desde enero de 1959 la Cuba de Castro siempre fue así, tanto en la solvencia soviética como en la escasez tercer-mundista o acaso décimotercer-mundista. La Cuba post-Castro de hoy sigue siendo 1959% así. Somos un país sin ciudadanos, donde los derechos dependen sólo de la fidelidad al fantasma fósil de Fidel, donde hasta la geografía es represiva, y donde incluso la “cubanidad” depende de la voluntad dictatorial.

En efecto, a mediados de este mes de agosto Randy Alonso, el vocero oficial de la Mesa Redonda de la televisión estatal ―la única TV que existe y es legal en Cuba―, resumió este apartheid de manera cínicamente magistral. Al respecto, todos los cubanos deberíamos de agradecer su ex-abrupto de sinceridad radical. Randy Alonso, refiriéndose a los atletas cubanos que se han exiliado recientemente, y que competían por otros países en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, los acusó de ser algo inequívocamente exacto: ex–cubanos.

Es decir, el cubano que emigre de la Revolución cubana está emigrando también de su identidad. Huir del régimen de los Castro es renunciar a lo irrenunciable. Denegar a la dictadura es negarse a uno mismo, a nuestras raíces de miserias y mentiras marxistas, pero maquilladas como la última utopía proletaria (junto a Corea del Norte, por supuesto). Irse es diluirse. Partir es perderse. La vida no es verdad en ninguna otra parte, excepto bajo la bota bárbara del castrismo caribe. Los siervos del socialismo insular deberíamos de estar agradecidos de ser a perpetuidad los conejillos de Indias de la izquierda internacional y de la academia europea y norteamericana.

“Ex-cubanos”, nos llama a los cubanos sin Castro ―tanto dentro como fuera de la Isla― el vocero oficial Randy Alonso. Y por primera vez en la historia de la televisión cubana este títere mediático tiene toda la razón. Si el castrismo es lo “cubano”, entonces los cubanos no queremos ni remotamente seguir siendo esa cosa: cubanos.

Es mejor sobrevivir como ex-cubanos antes que morir siendo ex-clavos.

Twitter account of Randy Alonso:
https://twitter.com/RandyAlonsoFalc

Randy Alonso deems as “ex-Cubans” all the Cuban athletes recently forced to exile from the Island, who are now competing in other countries’ sport delegation in Rio de Janeiro 2016:
https://www.youtube.com/watch?v=Sd92NImKHRA

About the Author

Orlando Luis Pardo Lazo was born in Havana City and still resides and resists there, working as a free-lance writer, photographer and blogger. He is the author of Boring Home (2009) and is the editor of the independent opinion and literary e-zine Voces.

View all articles by

Leave a Comment

comm comm comm

Fearless, Ink.